jueves, 19 de febrero de 2015

Análisis queer de la dominación en BDSM



 Desde un enfoque queer, resumidamente, podeos hablar de dos formas de deconstruir o deshacer el género: 1) re-significar su práctica o 2) parodiarlo. 

Así, las sexualidades no normativas son un claro ejemplo de re-significación del género.



En el siguiente fragmento podemos comprobar cómo la práctica BDSM en donde una Ama domina a sumisos o esclavos, implica re-significar el acto masculino dominar. La dominación deja de ser masculina en tanto en cuanto es práctica por una mujer y, con ello, el acto de dominar es re-significado. Por tanto, podemos enmarcarlo desde un enfoque de análisis teatral o juego de impresiones, en el que ver a una Ama parodia la creencia de una dominación natural o intrínseca en el hombre.

Además, también se re-significa la dominación en otros sentidos. Incluso si la dominación BDSM fuera ejercida por un hombre, la llamamos BDSM para diferenciarla (re-significarla) de otras formas de dominación. Es decir, esta dominación por parte de un hombre subvierte la ideología conservadora de hegemonía masculina. 

…Esta dominación no imita a un original (la masculinidad), sino que se inserta en una cadena de prácticas sociales en la que carecemos de patrón/original previo, y en la que cada eslabón es, igualmente, una copia. Cuando un Ama entra en escena con sumisos y esclavos, reconocerla en ejercicio de masculinidad implica reconocer que el rol dominante (la Dominación), no es un atributo exclusivo del hombre; que una mujer puede (y, de hecho, ejerce) ser masculina; implica una parodia, donde practicando la masculinidad se hace visible la propia falsedad, construcción o juego teatral de ésta (Artículo Escenas BDSM, ¿queer?,  en Cuadernos de BDSM, n.18, pág. 50-55).

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